Salir vivo del infierno – El Nuevo Diario

Morir y resucitar casi al mismo instante en un final de juego y salir vivo del infierno es lo que logró el Tottenham, eliminando al City por 4-3, en un frenético bombardeo.

Hay momentos incontrolables de emociones encontradas que quedan grabados por siempre como este: Guardiola que se elevaba por encima de su júbilo indescriptible en busca de las puertas del cielo, y Pochettino viajando hacia el centro de la tierra, girando aceleradamente en un embudo imaginario con sus esperanzas destrozadas.

El gol de Sterling había provocado en el planeta futbol un movimiento telúrico más allá de 9 en la escala de Richter, cuando de pronto, el planeta se detuvo, reactivando el suspenso. Era necesario revisar la jugada por el probable fuera de juego del Kun Agüero.

El Tottenham pasó sobre el Manchester City. EFE/END

El silencio “no se escuchaba” en la cancha del City —que había perdido 0-1 el primer duelo— porque no tenía sitio entre el festejo por el milagroso 5-3 salvador. El VAR que había certificado el gol del acercamiento 4-3 registrado por Llorente con un “caderazo”, descartando conexión previa con la mano, anuló el de Sterling por la posición ligeramente adelantada, pero perceptible de Agüero. Al salir de esa batalla infernal, el cadáver era el del City, no el del Tottenham. 

Feroz bombardeo

¡Qué inicio de juego! Imposible imaginar ese frenético 2-2 en 11 minutos. Todos los muros fueron derribados, empequeñeciendo, aunque sin quitarle significado, al 1-0 logrado por el Tottenham en su territorio, aprovechando la falla de un penal por parte de Agüero.

Después del sonar de las trompetas, Sterling abriendo en el marcador para el City con un aullante remate desde la izquierda, junto al poste derecho en el minuto 4; la aparición del coreano Son en el minuto 7 equilibra la pizarra 1-1 encontrándose con una pelota regalada y golpea a la mayor parte de la multitud; en el minuto 10, otra vez Son, que no perdona titubeos de la defensa enemiga, asesta una estocada de derecha rumbo a la escuadra, adelantando al Tottenham 2-1.

El Tottenham pasó sobre el Manchester City. EFE/END

No hay tiempo para respirar y un minuto después, gol de Bernardo Silva incluyendo rebote, nivelando 2-2…Con 79 minutos pendientes y el mar embravecido ¿qué esperar con el City necesitando ahora una ventaja de dos goles para sobrevivir? Antes de finalizar el primer tiempo, Sterling, en minuto 31, entrando velozmente por la izquierda y con el ángulo cerrándose, adelanta al City 3-2 entre un rugido ensordecedor, frente a la posibilidad del gol de la clasificación, si se mantenía el dominio del manejo de la pelota y la fabricación de mejores opciones, desvanecidas por atajadas de un felino Lloris. Cada movimiento era alteranervios. 

Un final increíble

En el minuto 63, un incansable y desequilibrante Agüero recibe entrando por la derecha, consigue la proyección requerida y con un taponazo supera a Lloris sacudiendo las redes.  El City toma ventaja 4-2. Ahí está la diferencia de 4-3 en el global, que le permite a la tropa de Guardiola sentirse en semifinales.

Un momento en que el Tottenham lamentó no contar con Harry Kane, su fiero artillero, experto en agrietar defensas. El City no se replegó en defensa de la ventaja, sino que continuó moviendo la pelota hacia adelante, buscando “algo más”.

Eso le quitó fuerza al empuje del Tottenham, pero no le impidió llegar a fondo, forzando un doble tiro de esquina, que facilitó en el minuto 73, el gol de Llorente con un empuje de pelvis, rara manera después que Company falló en despejar con su cabeza rapada.

El Tottenham pasó sobre el Manchester City. EFE/END

Ese 4-3 en el juego, y 4-4 en el global, sacaba del ataúd al Tottenham y metía al City. La discusión sobre probable mano de Llorente fue aclarada por el VAR y el gol se mantuvo. Con la desesperación aguijoneándolo, el City tomó todos los riesgos, y en el tercero de los cinco minutos de descuento, Agüero recibe un balón por la derecha, maneja el rebote alto con su cabeza y avanza, y realiza el pase atrás en diagonal que remata Sterling, inutilizando a Lloris.

El 5-3 de la resurrección hincha el estadio. ¡Qué festejo el de Guardiola y qué hundimiento el de Pochettino! pero el VAR revisa el posible fuera de lugar por una pulgada de Agüero y lo comprueba. No hay gol, no hay milagro. Perdió el Tottenham 4-3 pero el 4-4 global con tres goles de visita, lo clasifica. Justicia nada poética, pero justicia. 

En semifinales: Tottenham-Ajax el 30 de abril y Barcelona-Liverpool el 1 de mayo.

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