Israel dice adiós a renombrado escritor y activista Amos Oz

El asediado movimiento por la paz en Israel le dio el lunes su último adiós a una de sus figuras más prominentes, el renombrado escritor Amos Oz, en un servicio memorial que intentó restaurar la esperanza en un clima político que está cambiando rápidamente hacia la derecha.

Oz fue venerado por la izquierda moderada del país como un defensor elocuente y franco de la paz con los palestinos y de una sociedad justa dentro de Israel.

Cientos de sus admiradores, incluyendo a decenas de políticos liberales, actores de teatro y otras figuras de la cultura local, abarrotaron el afamado centro cultural Tzavta en Tel Aviv para rendir sus últimos respetos a un ícono israelí cuyos escritos e historia de vida han llegado a simbolizar una era obsoleta de intelectualismo y moderación pioneros en el país.

A lo largo de medio siglo de carrera, Oz publicó 35 libros, incluyendo 13 novelas, relatos infantiles y colecciones de cuentos cortos, además de cientos de artículos sobre literatura y política.

Sus obras han sido traducidas a más de 40 idiomas, más que ningún otro autor israelí, y Oz llegó a representar el bando de la paz en Israel a nivel nacional e internacional. Recibió decenas de doctorados honorarios, algunos de los premios literarios más prestigiosos del mundo, y fue un candidato perenne al Nobel de Literatura.

“Amos Oz fue mucho más que un escritor talentoso”, dijo el líder opositor israelí Tzipi Livni a The Associated Press. “Tenía una visión del mundo y la expresaba, y era muy valiente al hacerlo”.

Oz murió el viernes tras una batalla con un cáncer. Tenía 79 años.

En el servicio del lunes, fue recordado como un pionero intelectual que visualizó la paz con los palestinos mucho antes de que esto se pusiera de moda y mucho después de que muchos perdieran la esperanza.

Estuvo entre los fundadores de Paz Ahora, una organización izquierdista que se opone a los asentamientos de Israel en Cisjordania, y fue una voz protagónica en la “Iniciativa de Ginebra” de 2003, un plan de paz extraoficial alcanzado por líderes israelíes y palestinos. También fue defensor y activista de Meretz, un partido político israelí moderado cuyos miembros presentes y antiguos estuvieron acudieron a despedirlo el lunes.

El movimiento por la paz en Israel ha contado por años con el apoyo de artistas prominentes, como los escritores David Grossman y A.B. Yehoshua. Pero políticamente, ha sido cada vez más marginado a lo largo de los años y cuenta con poco apoyo del público en antesala a las elecciones anticipadas de abril. Los sondeos de opinión pronostican una victoria para el Likud, el partido de línea dura del primer ministro Benjamín Netanyahu.

El presidente palestino Mahmoud Abbas, hoy ampliamente vilipendiado por el actual liderazgo nacionalista de Israel, envió un mensaje expresando sus condolencias que fue recibido con un aplauso por la audiencia en Tel Aviv.

Ayman Odeh, líder del bloque árabe en el parlamento, dijo que Oz “fue un verdadero intelectual que ofreció una voz clara y lúcida por la paz y la igualdad”.

“Sus modos triunfarán”, señaló. “Nuestro trabajo, particularmente en estos tiempos difíciles, es expresar una posición clara de que una persona es una persona, sin importar que sea árabe o judía, y que acá esto puede cambiar con una verdadera igualdad entre árabes y judíos”.

El presidente Reuven Rivlin, un amigo de infancia de Oz y un rival ideológico gran parte de sus vidas, recordó con cariño sus largas conversaciones.

“Precisamente porque tus obras no eran menos humanistas y universales que personales e íntimas, contaste nuestra historia mucho más allá de las fronteras de nuestra pequeña Israel”, dijo Rivlin. “Tú, Amos, no solo nunca temiste ser parte de la minoría, no tuviste miedo de ser llamado ‘traidor’. De hecho, veías el término como una medalla de honor”.

Las obras de Oz incluyeron “En la tierra de Israel”, que narra sus viajes y entrevistas a personas a lo largo de Israel y Cisjordania sobre el pasado y el futuro del país en la década de 1980; y “Mi querido Mijael”, una novela sobre un matrimonio aquejado de problemas en Jerusalén durante la década de 1950.

Oz nació en Jerusalén en 1939, hijo de inmigrantes de Europa del Este. De adolescente se rebeló contra su crianza buscando dejar atrás lo que sentía que era el mundo de sus padres, que realzaba a Europa y Occidente, y se sintió atraído por los jóvenes pioneros que construyeron el nuevo estado.

En sus aclamadas memorias de 2002 “Una historia de amor y oscuridad” escribió sobre su infancia en Jerusalén y sobre el suicidio de su madre cuando él tenía 12 años. El libro le mereció el premio Goethe, entre otros reconocimientos, y fue llevado al cine en una película protagonizada y dirigida por Natalie Portman.

Terminó la escuela secundaria en el Kibutz Hulda, en el centro de Israel, y volvió al kibutz tras culminar el servicio militar obligatorio en 1961. Mientras trabajaba en los campos de algodón de la comunidad agrícola, publicó sus primeros cuentos cortos. Como soldado de reserva en una unidad de tanques, Oz batalló en las guerras del Medio Oriente de 1967 y 1973.

Tras estudiar literatura en la Universidad Hebrea de Jerusalén, pasó 25 años en el kibutz, donde dividía su tiempo entre la escritura, la agricultura y la docencia, dando clases en la escuela secundaria comunitaria. Allí fue enterrado el lunes en un servicio simple que no incluyó ningún panegírico.

Oz fue amigo cercano del difunto Shimon Peres, ex primer ministro y político legendario que ganó el Nobel de la Paz por sus esfuerzos para llegar a un acuerdo con los palestinos. Escribió con frecuencia ensayos y dio conferencias en las que exhortaba a los líderes del país a establecer un estado palestino como parte de un acuerdo de paz.

“Hubo quienes despreciaron su optimismo, quienes vieron su empecinada esperanza por la paz entre Israel y los árabes como un tipo de delirio de escritor”, dijo su hija, Fania Oz-Salzberger. “Pero esta esperanza es de hecho el núcleo secreto del sionismo y también el núcleo secreto de la humanidad”.

Ir a la fuente
Author: