Danfoss confirma que el frío también puede producir energía

La integración entre refrigeración, recuperación de calor y bombas de calor industriales emerge como una de las principales tendencias para reducir consumo energético, costos y dependencia de combustibles fósiles

Durante décadas, una planta de refrigeración industrial fue considerada principalmente como un sistema consumidor de electricidad cuya función terminaba al mantener un proceso, una cámara frigorífica o un producto a la temperatura adecuada. Esta visión está cambiando. Ya que la siguiente gran etapa de la eficiencia energética industrial consiste en observar el frío y el calor como partes de un mismo sistema.

El calor que una instalación frigorífica extrae de una cámara, un proceso o un producto ya no tiene necesariamente que ser disipado y perdido en el ambiente: puede recuperarse, elevarse a una temperatura útil y emplearse nuevamente dentro de la operación. Esta integración entre refrigeración, recuperación de calor, electrificación y bombas de calor industriales se perfila como una de las principales megatendencias para la descarbonización de sectores intensivos en energía.

Danfoss señaló en marzo de 2026 que la rápida expansión de las bombas de calor industriales está redefiniendo la demanda tecnológica del sector y que la electrificación está acelerando su adopción. La compañía identifica a estas tecnologías como alternativas eficientes a los sistemas de calentamiento basados en combustibles fósiles. El cambio resulta especialmente significativo para industrias que requieren simultáneamente frío y calor. En sectores como alimentos y bebidas, una instalación puede necesitar refrigeración para conservación, enfriamiento o congelación y, al mismo tiempo, energía térmica para procesos como lavado, secado, esterilización, cocción o producción de agua caliente. En estos escenarios, la oportunidad consiste en dejar de analizar cada proceso de manera aislada.

Toda instalación de refrigeración extrae calor de un espacio o proceso. Tradicionalmente, gran parte de esa energía térmica se rechaza al ambiente mediante condensadores o sistemas de disipación. La nueva ingeniería energética busca recuperar ese recurso y reintegrarlo a la operación.

Danfoss sostiene que reutilizar el calor excedente procedente de instalaciones de procesamiento de alimentos y operaciones industriales puede ayudar a reducir costos y emisiones. La compañía también vincula este aprovechamiento con una mayor electrificación y con la transición hacia sistemas energéticos más eficientes.

El potencial global es considerable. El reporte Competitive Decarbonization: Powering the Industries of Tomorrow, de la serie Danfoss Impact, señala que para 2030 hasta 53 % de la energía que ingrese al sistema energético mundial podría terminar desperdiciada en forma de calor excedente. La misma investigación plantea que este recurso puede ser reutilizado dentro de las fábricas, transferido a otros consumidores cercanos o integrado a redes térmicas.

Para la refrigeración industrial, esto representa un cambio conceptual: una planta de frío puede comenzar a ser vista también como parte de la infraestructura energética de una instalación.

La recuperación térmica adquiere una dimensión adicional cuando se combina con bombas de calor industriales. Estas tecnologías permiten tomar energía térmica disponible a una determinada temperatura y elevarla a niveles útiles para procesos productivos. Danfoss identifica a las bombas de calor industriales como una tecnología central para la descarbonización de sectores como alimentos y bebidas, pulpa y papel, productos químicos y textiles.

La tendencia no consiste únicamente en instalar equipos más eficientes. El cambio más profundo es pasar de la optimización de componentes individuales a la integración de sistemas completos.

Una instalación puede analizar de manera conjunta sus necesidades de refrigeración, calentamiento, agua caliente, almacenamiento térmico, control y electrificación. El objetivo es reducir la necesidad de generar energía nueva cuando ya existe energía disponible dentro de la propia operación.

Esta visión coincide con la estrategia que Danfoss denomina integración sectorial: conectar procesos que anteriormente funcionaban de forma independiente para aprovechar mejor la energía disponible. En su campus de Nordborg, Dinamarca, Danfoss utiliza recuperación de calor, bombas de calor, integración sectorial, control inteligente y gestión digital de la energía. 

Para las instalaciones industriales, el mensaje es claro: la transición energética no dependerá exclusivamente de producir más energía renovable. También dependerá de dejar de desperdiciar la energía que ya existe. En la próxima generación de plantas industriales, producir frío, recuperar calor y electrificar procesos podrán dejar de ser decisiones separadas. La refrigeración industrial está evolucionando para formar parte de una arquitectura energética integrada, en la que eficiencia, descarbonización y competitividad operativa avanzan en la misma dirección.

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